RETROSPECTIVA DE UN CONTACTO

Retrospectiva de un contacto

Creo que todo comenzó camino a los Terrones, un paraje laberintico  y cautivador situado en la Provincia de Córdoba, Argentina. Un hombre hacia dedo y lo levantamos. Estábamos con mi familia de vacaciones. Mi papá le pregunto por la Huella del Pajarillo. Yo no sabía de qué se trataba pero preste atención a lo que se decía. Al parecer una nave de origen extraterrestre había descendido en el cerro dejando una marca. La NASA había estaba en el lugar estudiando el caso. Había ocurrido hace  unos 10 años aproximadamente, un enero de 1986. Íbamos por el camino de tierra que nace en la ruta 38 en dirección hacia Ongamira y se podía apreciar con claridad al Cerro Pajarillo a nuestra izquierda, era un día radiante de sol. Miré por la ventana siguiendo las indicaciones, pero la huella ya no estaba. El hombre (al que le encontraba algo parecido a mi papá, con su barba y cabello pelirrojo) trasmitía con total seguridad el hecho, como quien dice que el sol sale por el este y se oculta por el oeste. Yo elegí creer. Mi papá, que también escuchaba con atención la breve historia, parecía estar emocionado por haberse encontraba con una persona del lugar que le hablada del tema Ovni. Dejamos al hombre de nuevo en el camino y entramos con el auto a la zona de los Terrones. Pasamos toda la jornada recorriendo los intrigantes caminos que surcan la montaña, por momentos entre rocas y especie de galerías que entusiasman a cualquier niño inquieto como era mi caso.

Julio Soto era un compañero del Jardín con el que me veía bastante seguido,  nuestras madres eran muy amigas. Su papá, Luis, nos contó una historia que no me la voy a olvidar más. Un amigo iba por la ruta con su familia, era de noche y estaban todos dormidos. De repente, una luz muy potente lo encandila, y al mismo tiempo, el auto se detiene. La luz era tan intensa que no podía casi ver, sin embargo, bajó del auto para ver de que se trataba y cuando da unos pasos toma conciencia de estar frente a un objeto gigantesco que comienza a emitir luces de todos colores. Pasan tal vez segundos y la nave se retira. El hombre se sube al auto y continua la marcha. Debo confesar que Luis era un gran narrador de historias, por lo que no me extraña que la anécdota esté debidamente condimentada. De todas formas, siendo un niño, dicho relato de película avivo aún más mi deseo de saber más sobre los no identificados.

En esa misma época, entre los 8 y los 12 años, era lector incansable de las revistas Conozca Más. En una de las ediciones vino un VHC con la autopsia al presunto extraterrestre de Roswel. A pesar de la impresión que me causaba el material, me lo vi todo y quedé impactado. En el video se explicaba porque la autopsia era falsa, sin embargo, ello no descartaba que el caso era real, y que la nave se había estrellado en la famosa Área 51. Nuevamente elegí reafirmar mi sensación de que no estamos solos en el universo. Por alguna razón, la posibilidad de vida extraterrestre, nunca entro en conflicto con mi fe católica. Con los años me di cuenta, que el contacto no era cuestión de fe, sino más bien, algo científico. Era cuestión de meterse en el tema para encontrar cantidad de testimonios e información al respecto. Y más sorpresas me llevé a medida que fui creciendo y descubriendo en la misma Biblia y otros textos sagrados hay varias referencias a relaciones de los seres humanos con seres provenientes de otras regiones del universo. Si ellos estaban visitándonos, en medio de una Humanidad en guerra, era más que lógico que no vayan a manifestarse abiertamente. En todo caso, el sentido común me decía que había que prepararse para tener pruebas, y no simplemente desear tenerlas.

En el trascurso de esos años, me comencé a interesar por la meditación y la metafísica. También en mi casa era estimulado para ello. Con lo que no encontré resistencias para adéntrame en dichas prácticas. De hecho, mi papá meditada y tengo recuerdos de verlo en su cama en silencio con los ojos cerrados, y mi mamá diciéndome que no lo moleste que estaba meditando. No tengo bien en claro cuándo es que comencé a tomarme en serio la cuestión de meditar, pero si tengo presente el ir a varias charlas con mi papá donde se hablaba de temas espirituales. Una que me quedó marcada fue sobre Kryon y los implantes neutrales. Había que hacer una lista de cosas y luego seguir una serie de decretos. Después de hacerlo, recuerdo que me acosté y me levanté con una energía muy especial. En esa época empezaba a conectar mucho con la música. Y ese día, compuse 3 canciones.

Lo desconocido siempre causa temor. ¿Cómo voy a reaccionar ante ello? Si es desconocido, pues puede ser bueno o malo, puede tener segundas intenciones, puede resultar una amenaza o bien una respuesta positiva frente a mis cuestiones mundanas.

LOS CONTACTADOS

-¿Qué vamos a hacer cuando vengan los Seres del Cosmos?

– Pues no se han dado cuenta que ellos ya están entre ustedes; y que en ustedes se encuentran los mismos mensajes que ellos traen desde el Cosmos… hasta cuando van a seguir creyendo aquello de que hay buenos y malos en el universo. No les parece demasiado infantil seguir sosteniendo dicha creencia.

– ¿Quien eres tu?

-Saberlo no te cambiaría nada. ¿Sabes quien eres tu?

 

Los contactados generamos envidia en el resto de la sociedad. De esto me fui dando cuenta con el tiempo. Es que al principio era muy ingenio sobre lo que podía llegar a generar en un otro el hecho de manifestarse como receptor de mensajes e informaciones provenientes de otros lugares del universo.

¿Será parecido a lo que vivían los brujos en las comunidades originarias? ¿Cuál es nuestro rol en la sociedad moderna? ¿Cuáles son nuestras responsabilidades y privilegios al acceder a una información por vías poco comunes, poco reconocidas y respetadas por el resto de los mortales? ¿Acaso el profeta adquiere algún beneficio al ofrece su profecía? ¿Nos hemos preguntado qué clase de elaboración interna debe hacer luego de ser receptor de dicha información?

Son preguntas que me he comenzado a hacer. Van 11 años desde comencé a recibir mensajes en mis meditaciones y luego de sentirme incapaz de ser objetivo al respecto, entiendo que es necesario tomar distancia y plantearme algunas dificultades, contradicciones y problemáticas en relación al fenómeno de las canalizaciones, de los contactados y contactadas, de los mensajes, informaciones y de las implicancias que toda esta energía tiene en nuestra forma de ver el mundo y la realidad que nos rodea; ya que negarlas, ignorarlas, subestimarlas o desestimarlas no creo que sea un camino posible, menos siendo parte de dicho fenómeno.

Empiezo por mis experiencias, por mis investigaciones y viajes. Necesito poner blanco sobre negro, encontrar en punto medio: los grises. Aceptar la cantidad de mentalismos, de incongruencias, de expectativas y deseos que se presentan cuando comenzamos a comunicarnos con el cosmos y pretender entender un poco más respecto de nuestras experiencia humana. Deseamos tener respuestas, entender, comprender y trascender estados y situaciones. Buscamos alternativas al sistema, queremos liberarnos y descubrimos el peso de nuestro pasado, los miedos e incapacidades por perdonar, amar y decidir respecto de un futuro con enfoco en nuevas ideas y sensaciones. Allí veo una de nuestras mayores dificultades. Asumir nuestro estado actual sin máscaras, sin pretender maquillar aquello que somos, sin tomar el ideal como algo al alcance de la mano. Y es que veo muy tentador, luego de una experiencia extraordinaria como puede ser el avistamiento de una nave extraterrestre o la recepción de un mensaje o tal vez de una aventura por los lugares de poder, que comencemos a sentir la necesidad de modificar nuestro estilo de vida. No es nada nuevo. Es evidente que nuestro estado interno y externo necesita una actualización. La  pregunta es: ¿Qué camino emprender? Donde vayamos estaremos siempre acompañados. El mundo está en nuestra mente. La percepción de las cosas que hemos heredado y cultivado nos sigue. El alimento al que nos hemos acostumbrado y los hábitos que hemos sabido construir y fortalecer con nuestras acciones forman parte de nuestro campo energético ¿Existe un método que pueda despejar por completo nuestro camino? ¿Cuáles son esos pasos? ¿Cómo curarme de tanto sufrimiento, dolor y malestar? ¿Cómo detener mi pensamiento y escuchar? Las opciones cada mañana incrementan. Las redes sociales están repletas de soluciones.

¿Qué lugar ocupamos en todo este mar de energía, cambios y profecías los canalizadores? ¿Donde reside nuestro poder, nuestra fuerza y nuestra capacidad de atraer? ¿Cuándo el mensajero le gana al mensaje, y se vuelve más importante la anécdota que el aprendizaje?

Veamos el caso de las profecías. Sabemos que muchas de las canalizaciones que se difunden nos hablan de momento críticos por delante de nuestra línea de tiempo. De hecho, no hace falta ser un estudioso en el tema para advertir la suerte de colapso que nuestras sociedades están atravesando. El mundo sigue y seguirá girando, sin embargo, una gran parte de la población se mantiene en un estado de gran precariedad. Somos los menos quienes aún tenemos el privilegio de poder acceder a los servicios básicos. La gran mayoría de la población mundial se encuentra en situaciones críticas que ponen en riesgo su salud y bienestar. ¿Hay una solución para todo esto? Desde mi humanidad me lo pregunto, y fue esta misma pregunta que de algún modo guío mis pasos hacia mi despertar, hacia preguntarnos sobre mi existencia, sobre la razón de estar vivo. En ese andar me encontré con las profecías. Veámoslas desde el punto de los Guías Extraterrestres.

Ellos se encuentran en otra dimensión, por lo que pueden ver nuestro futuro. De allí que muchas veces, en el acercamiento con sus energías, se expande nuestro campo de percepción y podemos acceder a la visión que ellos tienen sobre nosotros como Humanidad. En mi experiencia, al recibir esa afluencia energética de información cósmica, se despierta nuestra intuición y nuestra posibilidad de ver el futuro. Esto tiene una explicación lógica. Y también lo tiene el hecho de que esa visión no es algo fijo, sino una proyección desde nuestro presente y de los potenciales respecto de nuestro pasado y tendencia actual. Ello de algún modo es el futuro. Por ello, toda profecía resulta más una advertencia que una condena o fatalidad que no podemos llegar a modificar. Allí reside de algún modo nuestro poder, en llegar a contactar con ese futuro, con esa probabilidad dentro de nuestra línea de tiempo para poder tomar conciencia, reflexionar y realizar las acciones necesarias por corregir el rumbo de los acontecimientos. Esta es una de las acciones que la vida cósmica, a través de los Hermanos Mayores, nos comienza a invitar a ejercer. Hablamos aquí de las mismas cualidades y capacidades que muchos de los pueblos originarios compartían. El encuentro con la naturaleza potencia dichas capacidades dormidas. Tanto la telepatía,   clariaudiencia, la clarividencia y etc.

La intuición es otra de la herramientas que los seres humanos estamos comenzando a reconocer con mayor seguridad. Esa capacidad de acceder a un conocimiento directo sin necesidad de haber estudiado, leído o sabido algo al respecto con anterioridad. Algo parecido al instinto de los animales, que se moviliza con la fuerza de una biología de millones y millones de años. El saber intuitivo proviene del espíritu. Espíritu que conoce todo lo existente. Así, espíritu y biología se enlazan a través de la psiquis, de la mente que comprende la parte mental y emocional del ser, que bien se puede disociar y analizar por separado como planos del ser, como pensamiento y emoción, que conviven en una danza constante. La intuición se puede ejercitar, pero para ello, debemos vincularnos con nuestro sentir. Y hoy día, esta capacidad de sentir y percibir se encuentra contaminada por cantidad de preconceptos y creencias limitantes. Es parte del desarrollo de esta capacidad, el limpiarnos y purificarnos de todos aquellos patrones mentales que condicionan nuestra visión del mundo. Así, poco a poco, aflorará la intuición, pero sobre todo, la capacidad de tomar decisiones a partir de ella. Es bueno comenzar a darle lugar a la intuición y entenderla como un órgano más. Esto le dará un  lugar, un espacio en nuestro campo energético. Según los Guías Extraterrestres, parte del Plan que ellos han puesto en marcha en la Humanidad con su acercamiento, tiene relación con el desarrollo en nosotros de esta capacidad. Es uno de sus principales objetivos ayudarnos a despertar la intuición. Veremos entonces, como lejos de generar dependencias y volvernos seguidores de los Hermanos Mayores, ellos están para acompañarnos en nuestro crecimiento y madurez espiritual. El volvernos más conscientes de nuestras potencialidades, pero sobre todo, comenzar a practicar.

¿Cómo operan estas capacidades en quienes canalizamos y contactamos con otros planos y dimensiones de conciencia? En principio, en varios casos esta aptitud se da de forma natural, como algo o bien heredado, o bien otorgado dentro de un orden invisible, y con esto me refiero a un atributo de la mente que puede haber sido desarrollado a lo largo de sus encarnaciones pasadas, y que en un momento aflora a la conciencia del individuo. También, como mencionaba líneas arriba, la intuición y la telepatía se pueden ejercitar, y en general, quien lo recibe como Don, también debe seguir una disciplina y entrenamiento para hacer un buen uso de dicha capacidad.

¿Es un privilegio? ¿Acaso pensar, actividad que nos diferencia del reino animal, es un privilegio? Podemos cuestionarlo. Tendría que serlo, aunque a veces el pensar produce mal en el mundo como pasa con el hablar. A veces, es mejor guardar silencio. Con respecto a la intuición y la telepatía, me atrevo a pensar lo mismo. Será un privilegio o virtud en la medida que logremos hacer un buen uso de ella. Lo mismo en el caso de las profecías. No podemos asegurar que una premonición o anuncio respecto de nuestro futuro nos garantice que seamos inteligencias respecto de su resolución. Ingresar súbitamente en nuestro ser multidimensional, es algo riesgoso si asumimos que ya lo sabemos todo y que solo necesitamos confiar en nuestra intuición. Es necesario mantener un balance. En este sentido, es bueno contemplar ambas mentes: nuestra mente intuitiva, creativa, sensitiva, y también nuestra mente analítica, lógica y racional. En el equilibrio entre ambos hemisferios encontraremos la coherencia y el camino. Es a este mismo proceso que nos invitan los Hermanos Mayores. Es necesario fortalecer la integración de todos los aspecto de nuestro ser, por más que en este tiempo, bien sabemos que debemos darle mayor importancia al hemisferio derecho, que durante varios siglos y generaciones ha perdido su protagonismo. Pero sigamos con el tema del Contactismo. Aún hay varios puntos por compartir.

Un punto central en los contactados es respecto a que no necesariamente vamos a tener evidencias físicas de los seres con quienes contactamos. Esto, en el mundo que pide prueba de todo  es un gran problema. Muchos testigos quedarán dentro de círculos donde este tipo de historias de contacto son bien recibidas. Otros preferirán el anonimato, separando sus vidas privadas de su vida pública. Algunos se comprometerán hasta donde pudieron, que fue poco, y otros dejaron literalmente su vida al servicio del mensaje recibido. Lo cierto es que compartir algo sin pruebas contundentes no es sencillo en nuestras sociedades. Fácilmente se puede volver un tema de Fe, una religión más. Sobre todo, en estos tiempos donde predomina la idea de resonancia. ¿Quién tiene la capacidad de juzgar correctamente su resonancia, su intuición, su sentir y su corazón? En un mundo tan contaminado psíquicamente, cómo podemos confiar en nosotros mismos, sabiendo que venimos de una sociedad programada. Será entonces lógico dudar de todo, y asumir una postura escéptica, antes de abrirnos a informaciones delicadas que ponen en cuestión todo nuestro sistema de creencias. Por ello, entiendo a quienes se mantienen descreído de todo. Sin embargo, mientras investigo sobre los avances científicos de la Humanidad me encuentro con evidencias que ponen de manifiesto que las capacidades extrasensoriales siempre estuvieron presentes en los individuos que se vieron impulsados a conocer la realidad de las cosas. La materia, de algún modo, sigue siendo un misterio. Se le ha dado un nombre a la partícula más diminuta, hemos elaborado teorías robustas sobre la creación del universo, estamos alcanzando planetas y meteoritos, pensamos en un futuro lejano con cierto dominio de las leyes naturales, sin embargo, en el aspecto humano, seguimos enroscados en las mismas interrogantes. ¿Necesitamos pruebas respecto del fenómeno ovni? No lo creo. Pruebas hay. Solo que una gran parte de la prensa no se atreve a hacer frente al asunto con seriedad y compromiso. Lamentablemente, es esta parte la que termina influenciando negativamente el tema. El fenómeno del contacto extraterrestre se banaliza. Se vuelve un tema vulgar, trivial. En esto debemos analizar dos aspectos: el poder político y el poder religioso. Estos dos paradigmas se pondrían fuertemente en jaque si se abriera al público en general la realidad extraterrestre. ¿Pero porque? los seres humanos tendemos a buscar a través del fe y las creencias sentido a nuestro mundo. Y tendemos a enfrentarnos políticamente, ideológicamente en puntos de vistas distantes respecto a lo que conviene o no conviene hacer. Lo extraterrestre viene a ampliar radicalmente esta visión de la cosas. A los intereses de los gobiernos y de las religiones, el tema OVNI es una amenaza. Quienes se cuestionan sobre su fe, sobre sus leyes y sobre la necesidad de corresponder a un orden externo, son personas que han decidido dar un paso en su evolución. Cuidado. Esto no quiere decir que vayan a avanzar en esa transformación, pero al menos, ya no serán tan manipulables. Ahora bien. Estamos frente a una situación compleja, porque dentro de los mismos movimientos que hablan de una necesidad de cambio y transformación, también encontramos diferencias, fundamentalismos y problemáticas similares a las del resto de los mortales. Aquí vemos que lo humano sigue en su estado primario. Por ver un poco más allá, no se cambio nada. Y este es un problema dentro de los contactados, canalizadores, sanadores y demás rótulos que ahora la Nueva Era ha creado. El volver lo espiritual un proceso al alcance de todos, a través de cursos, talleres y encuentros. Y me pongo también dentro de esa situación. ¿Cómo interpretar todo este movimiento de enseñanza y estímulos? ¿Qué hay de real y cierto en todo esto? Ampliar la conciencia a través de plantas sagradas, con un accidente, a través de un viaje o por contacto con luces sobrenaturales es parte de una iniciación, de un proceso, de un movimiento en la búsqueda personal. Hasta aquí vamos bien. Lo mismo se puede aplicar para quienes lo consiguen en su arte, en su acción política, en su devoción o servicio desinteresado. El hecho, para mí, es el logar expandir mi visión del mundo, romper mí cascara, abrirme a lo desconocido. Existen múltiples experiencias que ayudan a ampliar nuestra visión del mundo ¿Cómo seguir con nuestras vidas luego de ello? ¿Cómo hacer frente a nuestras responsabilidades con dicha información? Veamos el ejemplo de los astronautas.

Al parecer, la experiencia de viajar al espacio produce un desembalse de información en la conciencia. Esa idea de comunidad global, de ciudadano del mundo, de decirle basta a las fronteras está implícita en el encuentro con la vida cósmica, y en un mundo gobernado por las etiquetas, no debe ser fácil asumirla. Hay un denominador común. Una regla que busca igualarnos y es tal vez el hecho de ser diversos. El arte de armonizar se vuelve entonces fundamental.

Tendremos entonces que recibir nuestra historia. Pero como avanzar en este sentido, cuando nos enteramos que la memoria de la Humanidad está fallando. Aquí ingresamos en un terreno resbaladizo, pero por ello es más que importante no perdernos y comenzar a hilar cada vez más fino. Lo que pudo iniciar como una simple intuición, premonición, como un evento sincrónico, como un encuentro fortuito dentro de ciertas coincidencias, aquello que pudo llegar a nosotros dentro de un claro proceso de señales, mensajes y visiones, se vuelve ahora una paradoja. Un camino cada vez más estrecho. Se vuelve parte de un sueño. Y de esto también tenemos que hablar: de los sueños.

En la misma Biblia vamos a encontrar referencia al mundo de los sueños y su importancia en el curso de la historia y de la toma de decisiones. Aquí vemos los límites de nuestra mente analítica para evaluar el contexto y la realidad. Los seres humanos, a medida que avanzamos en nuestra comprensión del universo, nos hemos topado con esta cantidad de detalles que escapan a nuestra razón. Esto es lo que los Extraterrestres nos espejan. Ellos irrumpen en nuestro mundo y no es tanto su aparición, sino el hecho de encontrarnos frente a un cosmos que nos invita a preguntarnos sobre su profundidad. Hasta el momento, estábamos cómodos con nuestra forma de percibir el mundo. Pero llegó el momento de darnos cuenta de que esos límites son impuestos. ¿Cómo operan los sueños en todo esto? Muchas veces, los Hermanos Mayores se presentan en los sueños, ya que ellos dicen que es una de las formas más amigables que tiene para acercarse a nuestra realidad. En los sueños, podemos asimilar gran cantidad de información cósmica sin los efectos colaterales que un encuentro físico con esta realidad puede llegar a significar. Puesto que el objetivo del cambio de conciencia y expansión de la misma, es que seamos operativos dentro de nuestro plano. Los Hermanos Mayores son muy cautelosos con esto. Por ello, ante la pregunta de por qué no se presentan abiertamente, respondemos que hay un protocolo. Su aparición a nivel masivo, sino está acompañada de una conciencia de cierto colectivo de personas y de cierto grado de entrega y servicio, puede disparar proceso de tensión entre las naciones del mundo. Nos cabe entonces reflexionar sobre las implicancias  de una revelación a nivel masivo del fenómeno. Pensémoslo a nivel individual, y luego ampliémoslo a nivel colectivo. ¿Cómo nos afectaría el saber que somos parte de un experimento cósmico, que no venimos del mono y que nuestra genética está intervenida por diferentes razas, las cuales nos crearon a nosotros como jardineros estelares, buscando en nuestro humanidad una especie de vacuna que corrigiera el rumbo de sus civilizaciones? Suena de una historia de ficción. Y es aquí donde tal vez debemos volver a las profecías, a las historias, mitos y leyendas más antiguas de la Humanidad. ¿Acaso no estamos programados?

Quiero terminar este texto refiriéndome directamente a lo que los guías me han trasmitido. Creo que es necesario reflexionar para tomar sentido real de esta información. Seguir investigando y profundizando en el tema de los contactados, canalizadores, sanadores y mensajeros de todo tipo de información que provenga a través de vías poco comunes y que tienen que ver con nuestras capacidades dormidas. Asumir la diferencia entre el mensaje y el mensajero, entre la información y como ello afecta sobre mi realidad y situación. Verme dentro del fenómeno y no solo como un espectador. Pasar de una actitud pasiva a una activa en lo que implica hacerme cargo de mi propia evolución. Que decididamente, llevará a práctica y experimentar por mí mismo, con todos los riesgos que ello conlleva.

El acercamiento de los Seres Cósmicos no es gratuito. Despierta algo en el testigo. Comienza a cambiar tu mentalidad. Si es real, te vuelve un poco menos egoísta. Lo que no quiere decir que erradique por completo el egoísmo (Ojo con esto), pero que si te va a llevar a cuestionarme muchas de tus conductas hacia los demás. Ellos buscan que nosotros maduremos internamente. Solo así podrán hacer contacto. Saben que estamos en un momento crítico, pero no por ello pueden presentarse abiertamente. Mantienen, como hemos mencionado, un delicado protocolo, para que su acercamiento realmente sea positivo. Ellos mismos nos han señalado del cuidado que tenemos que tener a medida que avanzamos en nuestro despertar psíquico, puesto que ya estamos en condiciones de generar grandes movimientos con nuestra conciencia, sin embargo, aún somos imprudentes, y necesitamos más disciplina y conocimiento de cómo operar con las energías e informaciones que recibimos. Podemos modificar las capas mentales de nuestro planeta, y se espera que así lo hagamos. Ellos nos están entrenando para ese trabajo, solo que debe ser dentro de los mismos protocolos, para que los trabajos sean exitosos. Si no, se pueden alterar los campos y estimular de manera inapropiado aquello que está pidiendo una actualización. A esta instrucción planetaria ellos la llaman el código de los 144.000 mil. Para identificarnos correctamente con esta misión, debemos asumir dicha preparación interior, lo que puede llevarnos a grandes cambios y pruebas. Hablamos de frecuencias, vibraciones y transformaciones a nivel energético. Es como operar en la mente planetaria, en el tejido de una red de conciencia donde se encuentran los algoritmos que guían el proceso de evolución de nuestra especia. La Humanidad, de algún modo, viene intentando este tipo de acciones desde las instituciones, con la impartición de leyes, acuerdos, estatutos y demás pautas de convivencia que la cultura va desarrollando. A lo que me refiero en este texto, es a una reprogramación más sutil aún. Este es un de los estudios que el fenómeno del contacto extraterrestre ha despertado en los contactados, el comprender la red mental en la cual nos encontramos, y de cómo a través del lenguaje, de los símbolos, códigos y diferentes herramientas relacionadas a la luz, el sonido y la forma, podemos afectar las estructuras sutiles a través de las cuales operamos los seres humanos.  Ya estamos en el tiempo en que dichos códigos se empiezan a corregir, para que captemos de manera adecuada los nuevos paradigmas y visiones. A esta reprogramación somos convocados. A esta tarea acudimos como canales, como humanos puentes. ¿Cómo entender correctamente este rol planetario? Los guías no hablaron de la herramienta del perdón. Un sentimiento poderoso. Pero es más que un sentimiento. Es una acción. Y hay un mudra para ello.  Y estamos hablando además de memoria, recuerdos y accesos al inconsciente planetario, desde el inconsciente individual. Las leyes del fractal y de la modificación de líneas de tiempo. Una asombrosa revelación, que nos habla en un lenguaje vibracional, que aún se está traduciendo a nuestro lenguaje ordinario.

Pero hablemos antes de la telepatía. ¿Cómo operar a través de esta capacidad? Debemos primero comprender que todo funciona en realidad por telepatía. Tanto los aspectos egoicos como los aspectos del ser y la conciencia. Telepatía nos habla de la trasmisión del pensamiento y de los sentimientos a distancia. El mismo Freud hablaba de esto. Y no especificaba que sea bueno o malo. Tiene que ver con la intensidad de dicho pensamiento o sentimiento, ello hará efectiva la trasmisión.

No es sencillo presentarse como un telépata. Veamos. ¿Qué significa realmente ello? Puedo captar señales. En sí, podemos resumir que es esto. Leer entonces la mente de un otro, realmente puede significar una ventaja. ¿Cómo no caer en la tentación de la manipulación? Y es aquí donde nos vamos a encontrar con uno de los problemas de los Hermanos Mayores. Como decíamos anteriormente, la capacidad de leer los pensamientos y de adivinar el futuro. Todo ello los vuelve fríos, calculadores. Pero no todos son así. Muchos, dentro de esa conciencia adquirida, también conservan una capacidad de amor superlativa. ¿Cómo se da todo esto? ¿Cómo interpretarlo correctamente desde lo humano? ¿Cómo pensar en que sabiendo que alguien va a traicionarme, de todos modos elija seguir junto a él? No es acaso ello masoquista, o será que no hay alternativa. Es que el destino, por más que pueda ser modificado y alterado en pequeños detalles, sigue siendo el destino, y son pocas las decisiones que podemos realizar sobre su curso. Estamos dentro de patrones y matrices. Hasta cierto nivel de conocimiento, como programadores, podemos llegar a diseñar un modelo a nuestro gusto y placer. Sin embargo, donde entra la incertidumbre en todo esto. Serán los Guías Extraterrestres grandes arquitectos que supieron re direccionar las energías cósmicas, y ahora ellos nos están intentando trasmitir a nosotros esos mismos atributos. ¿Cómo se alinean el amor y el conocimiento en todo esto: la serpiente, el puma y el cóndor? Es aquí donde entiendo que nos encontramos los seres humanos. Y es urgente entender este enlace que estamos haciendo entre los 3 cerebros o centros de conciencia de nuestro cuerpo. Como verán, por cada respuesta, surgen infinidad de nuevas preguntas.

El fenómeno Ovni, la realidad multidimensional, y todo lo que ello representa, en el futuro inmediato será moneda corriente. ¿Cómo prepararnos correctamente para ello? Desde los gobiernos y la ciencia al parecer no nos aportan demasiados elementos. Solo algunos pocos científicos están a la vanguardia de este movimiento. Tomemos consciencia entonces, que somos los seres de a pie, los artesanos de la mente, quienes empezamos a compartir estos mensajes, advirtiendo sobre la realidad cósmica que toca nuestra puerta. Tenemos una herramienta muy poderosa con la cual voy a cerrar este texto. En realidad, creo que son dos herramientas: El calendario maya y el pacto de paz de Nicolas Roerich. Y fueron los Hermanos Mayores quienes me sugirieron volver a tomar este mensaje simple como principal eje de mis actividades. Por ello, aquí vamos: volviendo a lo simple. Volviendo a conectar con el tiempo, con el amor y con la paz.

La puerta al cosmos está abierta. Ahora es momento de ingresar en dicho portal. Nuestra mente está siendo ecualizada en nuevas ondas de pensamiento. La tecnología nos está llevando a tener que ampliar nuestra visión del mundo y de la relaciones, pero además, tenemos necesariamente que preguntarnos sobre la naturaleza y la vida silvestre. Ya que las ciudades están en un proceso de contaminación cada vez más agravado. Vivir se está volviendo realmente un tema delicado. Una supervivencia. ¿Cómo lidiar con esta situación, en vistas a un futuro cósmico? El camino de transformación del humano nunca estuvo más evidente, y a la vez, más encriptado en su propia conciencia. Es la libertad total de la que hablaba Don Juan, el chamán de los libros de Carlos Castaneda.

El individuo, ya se siente con la fuerza para darse a sí mismo el permiso de experimentar una vida libre de todo condicionamiento, sin embargo, seguimos controlados; ya no por fuerzas externas, sino por fuerzas internas que nos damos cuenta que tienen una gran gravitación sobre nuestras decisiones. Es esta tal vez la verdad que aún nos cuesta aceptar: el diablo no está afuera, ni el infierno, ni el mal.  Es nuestra propia conciencia. Y en este sentido, lo extraterrestre se vuelve parte de este mismo fenómeno, no es el  OVNI quien surca nuestro cielo, es el mismo universo infinito que se ha sentado en nuestra mesa. ¿Cómo integrarlo con nuestra experiencia mundana?

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